El "Corredor Energético Norte-Bajío" es un proyecto estratégico de infraestructura eléctrica que busca fortalecer la red de transmisión y distribución en el centro-norte de México, una región con alto crecimiento industrial y residencial. Este proyecto abarca la construcción y modernización de varias subestaciones eléctricas clave, la instalación de más de 150 kilómetros de líneas de transmisión de alta tensión (230 kV y 400 kV) para mejorar la interconexión regional, y la integración de nuevos transformadores de potencia para optimizar el flujo energético. También se incluirá la implementación de sistemas de respaldo energético avanzado para asegurar la continuidad del suministro a los parques industriales y ciudades principales, como San Luis Potosí, León y Aguascalientes, fomentando así su desarrollo económico sostenido.